martes, 1 de enero de 2008

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir "mira que bien escribo"?

Estoy enamorada.

Y lo digo así de alegremente.

Te quiero.

Y ya no tengo nada más que añadir.



Por alguna extraña razón, nunca he podido alargar mis sentimientos cuando se trata de describir mi amor hacia otra persona. Puedo escribir páginas y páginas sobre cómo es sentirse desesperado, sólo, triste, decepcionado... Pero cuando se trata del amor, no puedo decir más que "Te quiero". Y en mi opinión, creo que así queda todo dicho.
"Te quiero" no necesita complementos. Ni si quiera un "mucho". Cuando se quiere, se quiere sin medidas, si no, no se quiere. Y cuando se quiere, se quiere y punto. No se quiere tanto como para sentirse como si no se hubiera visto nunca antes el cielo, como para elevarse del suelo o como para que haya una montaña tan alta como para frenar nuestro amor.
No entiendo (pero envidio) a todos aquellos que son capaces de ponerse a pensar con qué podrían comparar la fuerza de su amor, para que luego nosotros, los imbéciles enamorados, lo oigamos/leamos/veamos y nos sintamos absolutamente identificados. En mi opinión, todas esas personas no quieren (de)mostrar su amor, si no su talento, enormemente digno de admiración, pero... no nos engañemos, el único poema de amor, más completo, y más directo (perdóneme la fama de Pablo Neruda), es "Te quiero". Son dos palabras que en sí mismas ya lo dicen todo, y no necesitan de veinte versos más para completarse.
Alegrémonos, pues, porque en castellano tenemos una forma tan económica de hacer llegar satisfactoriamente un mensaje a nuestro destinatario, sin recurrir a adjetivos calificativos que lo concreten, y disfrutemos usando y sobre todo sintiendo esas dos únicas palabras (para algunos única, ya os hablaré en otro momento sobre las cinco teorías del concepto de palabra).




En un jardín te he soñado,
alto, Guiomar, sobre el río,
jardín de un tiempo cerrado
con verjas de hierro río.
Un ave insólita canta
en el almez, dulcemente
junto al agua viva y santa,
toda sed y toda fuente.
En ese jardín, Guiomar,

el mutuo jardín que inventan
dos corazones al par,
se funden y complementan
nuestras horas. Los racimos
de un sueño -juntos estamos-
en limpia copa exprimimos,
y el doble cuento olvidamos.
(Uno: mujer y varón,

aunque gacela y león,
llegan juntos a beber.
El otro: no puede ser
amor de tanta fortuna:
dos soledades en una,
ni aun de varón y mujer.)

"Canciones" a Guiomar, Antonio Machado.

3 comentarios:

Raimons dijo...

te quiero es lo más bonito y descriptivo que puede decirte alguien.te dicen eso y brillas.y haces brillar cuando lo dices.

http://www.goear.com/listen.php?v=5809e14

Miguel-E. dijo...

A mi el amor me da un chute de creatividad cursi y aprovecho para escribir, moldear, dibujar y lo que sea. Una carta de amor no es una oportunidad para fardar de capacidad poética, es un regalo que le haces a una persona exponiéndole los sentimientos que esa persona ha suscitado para tratar de hacer que se sienta especial. Es más, yo creo que una buena carta de amor es un batiburrillo desordenado de sentimientos, no una composición correcta. Por supuesto el amor no se puede describir en toda su plenitud, pero se pueden transmitir emociones preciosas que van ligadas a este y te hacen sentirlo.
No obstante espero que todas las cartas de amor que he escrito no hayan sido quemadas y pueda leerlas algún día...

Peter Punk dijo...

Tienes razón, a veces sobran las palabras, a veces basta con decirlo, pero a veces también decir te quiero es demasiado poco. Las palabras tienen mucho poder, pero valen más las acciones, las actitudes, los gestos. Al fin y al cabo, decir tequiero casi ha perdido su sentido.

Lee algún poema de Benedetti. Seguro que te gustará. Te dejo uno.

CORAZÓN CORAZA

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.