Mostrando entradas con la etiqueta Cursiladas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cursiladas. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de septiembre de 2008

No hay nada más hermoso que detener el tiempo a besos.

Unos labios son capaces de parar las manillas de un reloj. Y el amor, puede alterar cualquier mecanismo.











Que el fin del mundo nos pille besándonos.

jueves, 4 de septiembre de 2008

El amor te cambia el verano

Siempre había temido el verano por ser la época del año en la que más me aburría: no tenía mucho que hacer y además el calor me retenía en casa hasta que el día ya se había ido.
Pero todo ha cambiado desde que me enamoré, hasta el punto de que esta vez he llegado a disfrutar del verano de verdad. He aprendido a mirar la vida con unos ojos más cálidos, y ahora, temo que se vayan estos días de vivir para el amor...

domingo, 24 de agosto de 2008

Por primera vez el tiempo está pasando, y estoy tan orgullosa de lo vivido, que he dejado de añorar para empezar a ansiar lo que está próximo a suceder. Siempre que suceda contigo.

domingo, 20 de julio de 2008

El miembro fantasma

Cuando era pequeña mi madre me explicó que cuando a una persona le amputan una parte de su cuerpo, esta aún cree sentirla durante un tiempo hasta que se acostumbra a vivir sin ella. A veces llega a sentir incluso que le pica, o que le duele, y también me contó que era una sensación muy molesta. Es fácil de entender. A mi cuando me pica algo me es imposible aguantarme.

Hace excasos minutos he empezado a notar que me "picas" tú. Te echo tanto de menos... Estoy tan acostumbrada a ti que en cuanto me faltas un par de días, el picor se vuelve insoportable. Cuando no estás, y sé que no vas a estar, algo me agarra dentro de mi y me cambia por completo. Me hace sentir tristeza, e impotencia.
Pero en este caso el cerebro no me engaña, porque dentro de muy poco te volverás a implantar a mí.

sábado, 31 de mayo de 2008

Sonrisa de enamorado

Hoy de repente me di cuenta de lo mucho que se me nota lo mucho que le quiero, porque estuve un largo rato sin poderme quitar de la cara esa sonrisa que nos aparece a los enamorados. Tan amplia. Y tan sincera. Una sonrisa que te sale con total naturalidad. Un gesto tan hermoso... y tan valioso.
Me siento afortunada por poder lucir esa exclusiva "joya" cuando estoy contigo.
Ahora ya nadie podrá quitarme mi felicidad, porque sólo tú eres el dueño de mi sonrisa. (Y sé que querrás que se quede ahí para siempre).

domingo, 13 de abril de 2008

No hay nada como un descanso del mundo que me suele rodear para volver a cogerlo con más ganas que nunca.
Vuelvo.
Vuelvo a la rutina y a las costumbres últimamente adquiridas. Vuelvo al "cole". Vuelvo a mis lecturas, a mis juegos y a mis películas. Vuelvo a mi portal. Y vuelvo contigo. Vuelvo a cogerte con más ganas que nunca.

miércoles, 19 de marzo de 2008

Son aquellas pequeñas cosas...

Las que hacen que esté completamente loca por ti.
Las que me ayudan a pasar los días sin ti.
Las que me animan a seguir queriéndote.
Las que hacen tan interesante quererte.
Las que me hacen ser feliz.

Cada día que paso sin ti es una prueba de lo que siento. Y cada vez son más duras y cuesta más superarlas. Pero en cada meta me espera un premio mejor, porque cada vez me doy más cuenta de lo mucho que te quiero.

sábado, 23 de febrero de 2008

El amor es tan complejo que ni el que lo siente lo entiende. Los más sabios son los que se dejan llevar. Pero aún hay algunos empeñados en razonarlo todo que intentan buscarle explicación. Y los porqués inundan su mente y le roban el tiempo y las emociones que vive el enamorado.
El enamorado no atiende a razones, ni a experimentos. El enamorado se deshumaniza para poder así albergar el amor puro, deja atrás todo conocimiento y toda ciencia para pasar a sentir. Cierra los ojos para amar, deja de oír para amar…
Y sólo olvidándose del resto del mundo puede disfrutar del amor de verdad. Porque cuando se siente ese amor, todo pasa a un segundo plano, y ya nada es necesario.
Pobre del que intente conciliar esos dos mundos, pobre del que haga descender al amor a esta vida real, porque nunca podrá gozar de la felicidad completa del amor verdadero.
Dichoso aquel que lo sacrifica todo por el amor más grande, que apostó todo lo que tenía a cambio de todo lo que podía tener.

domingo, 3 de febrero de 2008

10 razones para amarte

Aunque me lo hayas preguntado varias veces y yo te haya dado alguna posible respuesta, la verdad es que nunca me he parado a pensar fríamente qué es lo que me hace estar completamente loca por ti. A veces se me ha pasado por la cabeza una idea, pero todavía no ha llegado el momento de decirlo todo con palabras.
Intentaré que sea este el momento, aunque lo primero que se me ha venido a la cabeza al pensar por qué te quiero, ha sido una excusa para no pensar (vaga por naturaleza) y es que te quiero. Y ya está. No necesita explicaciones. Y yo tampoco se las encuentro. Confío plenamente en mis sentimientos y estoy segura de ellos.
Cuando estás plenamente convencido de algo no te preguntas el porqué. Pero sacaré mi lado científico (más bien lo desenterraré porque creo que pasó a mejor vida) e intentaré buscarle explicaciones a lo que siento. E intentaré ponerlo con palabras.












Y esto es todo lo que tengo que decir: que no encuentro palabras, porque creo que no se ha inventado aún la palabra que defina todo lo que se me pasa por la cabeza cuando pienso en ti.
Igual me propongo el inventarla. ¡Qué gran aportación a la cultura universal! Una palabra que encierre en sí misma el sentido de que estoy absolutamente loca por ti, que estás presente en cada momento de mi vida, que creo que jamás podré encontrar a nadie más perfecto para mi, que eres mucho más de lo que yo pude imaginar, que cada día me sorprendes más, y además para bien, que nunca me canso de ti, que siempre quiero más, que siento que estamos muy bien comunicados y que por eso tú me entiendes, que me quieres, claro, eso también me hace quererte cada día más y más, pero sobre todo, que nunca había llorado por nadie de felicidad.

sábado, 19 de enero de 2008

Con una cama vacía

Me encanta estar contigo. Podría pasarme la eternidad a tu lado, y aún así me quedaría con ganas de ti.

Todavía no sé como llevar tu ausencia. Lo peor de quererte tanto es llegar a casa y ver mi cama vacía, con las sábanas revueltas que (sí, lo he comprobado) aún huelen a ti.

Y con la insoportable compañía de tu olor, que me recuerda constantemente que no estás conmigo, tendré que dormir todas las noches hasta la próxima, la que vuelva a pasar contigo.

miércoles, 9 de enero de 2008

Piso de estudiantes

Lo mejor de vivir en un piso de estudiantes, y siempre que te lleves lo suficientemente bien con tus compañeras, es estar hasta altas horas de la mañana hablando de lo que sea. Ayer, como era de esperar, el tema de conversación fue el amor y nuestros enamoramientos.
Ayer me di cuenta de que estaba enamorada, de que podía decirlo porque lo estaba. Nunca le había dicho a mis amigas que quería a alguien, y ayer les dije "le quiero". Así que será verdad, que te quiero.
Y me encanta quererte.
Y si me lo permites, me gustaría quererte para siempre.

viernes, 4 de enero de 2008

Lo mejor de quererte es ver cómo se abren tus ojos mientras me besas. Por eso me gusta besarte con los ojos abiertos, para ver cómo me quieres.
Yo también te quiero, porque después de besarte siempre sonrío, y te hago sonreir a ti.

jueves, 3 de enero de 2008

Y todo gira en torno a ti

Hace un tiempo, en mi época de chica desesperada por el desamor de otra persona, escribí un microrrelato como terapia para poder expresar de alguna manera lo que sentía, y así desahogarme, aunque sólo fuera por unos minutos. Ese relatillo se titulaba "Y todo gira en torno a ti".
Evidentemente, no estaba dedicado a mi novio, por aquel entonces ni si quiera lo conocía, y cuando se lo pasé para que lo leyera me dijo algo así como que si se lo había escrito a él o sólo se lo parecía por su desorbitado egocentrismo. Y mira por donde, ayer me di cuenta de que le puedo dedicar otro texto completamente diferente (ahora puedo sentir muchas cosas, pero ninguna es desesperación) que lleve el mismo título, porque de nuevo mi vida vuelve a girar en torno a alguien, pero esta vez gira en torno a alguien que quiero y además él me quiere a mi (que es mucho mejor que lo primero), a alguien que quiero como nunca había querido en mi vida a nadie, y a alguien que me hace sentirme completamente feliz, porque es mucho mejor de lo que yo nunca hubiera podido imaginar para mi.
Así que sólo por eso se merece, no que le dedique un texto (por muy buena escritora que sea, claro, que eso lo hace de mucho más valor) si no que le dedique toda mi vida, todo lo que hago, todo lo que escribo, todo lo que pienso (y todo lo que engordo... que tanto cenar fuera...).
Es una maravilla darte cuenta de que de repente te has desdoblado (oh dios! a ver si va a ser verdad que duplicas cosas) y que a partir de un punto muy concreto de tu vida, empiezas a pensar en plural, y ya no te vuelves a sentir sola, porque en cualquier momento puedes cerrar los ojos y él aparece siempre a tu lado, con su vocecilla de colgado diciéndote "Bea, que te quiero" y es entonces cuando te alegras tanto de haberle conocido. (Misterio que será debatido más adelante... ¿Cómo puede haber una persona tal perfecta para mi, con lo perfecta que yo ya soy en mi misma?) (Y lo egocéntricos que somos los dos)

martes, 1 de enero de 2008

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir "mira que bien escribo"?

Estoy enamorada.

Y lo digo así de alegremente.

Te quiero.

Y ya no tengo nada más que añadir.



Por alguna extraña razón, nunca he podido alargar mis sentimientos cuando se trata de describir mi amor hacia otra persona. Puedo escribir páginas y páginas sobre cómo es sentirse desesperado, sólo, triste, decepcionado... Pero cuando se trata del amor, no puedo decir más que "Te quiero". Y en mi opinión, creo que así queda todo dicho.
"Te quiero" no necesita complementos. Ni si quiera un "mucho". Cuando se quiere, se quiere sin medidas, si no, no se quiere. Y cuando se quiere, se quiere y punto. No se quiere tanto como para sentirse como si no se hubiera visto nunca antes el cielo, como para elevarse del suelo o como para que haya una montaña tan alta como para frenar nuestro amor.
No entiendo (pero envidio) a todos aquellos que son capaces de ponerse a pensar con qué podrían comparar la fuerza de su amor, para que luego nosotros, los imbéciles enamorados, lo oigamos/leamos/veamos y nos sintamos absolutamente identificados. En mi opinión, todas esas personas no quieren (de)mostrar su amor, si no su talento, enormemente digno de admiración, pero... no nos engañemos, el único poema de amor, más completo, y más directo (perdóneme la fama de Pablo Neruda), es "Te quiero". Son dos palabras que en sí mismas ya lo dicen todo, y no necesitan de veinte versos más para completarse.
Alegrémonos, pues, porque en castellano tenemos una forma tan económica de hacer llegar satisfactoriamente un mensaje a nuestro destinatario, sin recurrir a adjetivos calificativos que lo concreten, y disfrutemos usando y sobre todo sintiendo esas dos únicas palabras (para algunos única, ya os hablaré en otro momento sobre las cinco teorías del concepto de palabra).




En un jardín te he soñado,
alto, Guiomar, sobre el río,
jardín de un tiempo cerrado
con verjas de hierro río.
Un ave insólita canta
en el almez, dulcemente
junto al agua viva y santa,
toda sed y toda fuente.
En ese jardín, Guiomar,

el mutuo jardín que inventan
dos corazones al par,
se funden y complementan
nuestras horas. Los racimos
de un sueño -juntos estamos-
en limpia copa exprimimos,
y el doble cuento olvidamos.
(Uno: mujer y varón,

aunque gacela y león,
llegan juntos a beber.
El otro: no puede ser
amor de tanta fortuna:
dos soledades en una,
ni aun de varón y mujer.)

"Canciones" a Guiomar, Antonio Machado.