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martes, 17 de junio de 2008

Aprende a valorar tus lenguas

Me duele reconocer que no soy muy dada a leer prensa, aunque reconozco que hoy en día es uno de los medios más serios donde informarte un poco de cómo va el mundo, pero ni tengo tiempo ni dinero para poder hacerlo.
Sin embargo, de vez en cuando, y por otros motivos diferentes del interés que a mí me pueda provocar el estado de lo nacional y lo internacional, (es decir, porque regalan una película) me hago con un ejemplar, normalmente dominical, y me dispongo, al menos, a leer los titulares.
Y hoy nada más abrir la revista que acompaña al periódico los domingos, me encuentro con dos artículos, y seguidos, además, que tratan sobre temas que me interesan mucho. El primero habla del chiqui chiqui. El autor del artículo (de cuyo nombre no quiero acordarme) relata su particular sentimiento de vergüenza en el que se vio envuelto cuando se encontró, sin querer, ante un televisor en el momento preciso en el que Chiquilicuatre hacía su aparición en el festival de Eurovisión. “España ha sido humillada ante toda Europa”
Y yo pensé para mí: Sí que debió ser casualidad que se encontrara sin querer con el festival, porque está claro que llevaba varios años sin verlo, ya que si este año se ha sentido avergonzado, el año pasado seguro se hubiera suicidado. Demos gracias a Dios entonces por haberte tenido ocupado el fin de semana en el que D’Nash dejó a España en el lugar que le correspondía frente a Europa.
Pero el siguiente artículo me cautivó mucho más. Al fin y al cabo, no puedes intentar entender a una persona que no entiende ni sobre lo que habla ni sobre lo que ve. En este caso se hablaba de la lengua castellana, que, según decía el autor, se encuentra encarcelada y censurada en muchos puntos de España mientras nuestro presidente mira para otro lado, y eso que la constitución española deja bien claro que el castellano es el idioma oficial del Estado, y que todo español tiene el deber de conocerla y el derecho a utilizarla.
Y yo pensé para mí: está claro que este no es un hombre de letras, y mucho menos un hombre leído, porque se quedó a un paso de leer que tan oficiales como el español son otros idiomas como el vasco o el catalán en España, que son tan históricos (o incluso más, en el caso del vasco) como el castellano, y que son una fuente de riqueza cultural enormemente importante que tenemos al alcance de la mano, pero que algunos se niegan a disfrutar.
En este caso, de nuevo son los europeos los que tienen que venir a dejarnos en nuestro sitio, (sitio que a algunos también nos causa vergüenza) y a enriquecerse y avanzar en el estudio de las lenguas que se hablan en el territorio español, mientras que nosotros seguimos empeñados en querer el último puesto en la lista de países que saben reconocer y explotar sus recursos culturales.
Pues nada oye, a presumir de Alhambra de Granada (ah no, que la hicieron los árabes), de Sagrada Familia (no, no, que la levantó un catalán) y de Festival de Cine de San Sebastián (vaya, tampoco, que los vascos se empeñan en hablar euskera) mientras pasamos por alto la contribución a la censura social que es está haciendo con otros monumentos tan importantes como los anteriores: las numerosas lenguas que se hablan en España.

jueves, 17 de abril de 2008

ÉL, LA

Por mi carrera (y mi afición) suelo fijarme mucho en cómo habla la gente. Como pronuncia los sonidos, que léxico utiliza, y… como usa (o no usa) las reglas de gramática del español.
Sin dar más rodeos, ya que aquí podría empezar un largo tema, que sería el de la gramática universal que todos llevamos dentro (a ver si para otra ocasión) paso directamente a lo que hoy me interesa. El artículo.
El artículo es una partícula de la lengua que acompaña a los nombres y que nos suele ayudar a inferir o a expresar si aquello de lo que estamos hablando es o no conocido en la conversación. ¿Nunca os habéis parado a pensarlo? Cuando decimos el lápiz, sabemos perfectamente a qué lápiz nos estamos refiriendo, pero cuando decimos un lápiz, entonces hablamos de cualquiera. Pero esto tampoco es el asunto de hoy.
Lo que hoy quiero tratar es el problema que nos plantea aquella palabra de género femenino que empieza por a. ¿Qué artículo le ponemos delante?
La norma es: Cuando una palabra femenina comienza en a- tónica, se acompaña del artículo determinado “el”. El ejemplo que todos recordamos es el águila.
El problema viene cuando se extiende esta norma al uso del resto de artículos y llegamos a pronunciar cosas como “la reunión será en ese aula”.
A primera vista puede sonarnos bien. Y a veces lo decimos sin querer, nos sale como algo natural, pero no debemos olvidar que la norma sólo afecta al artículo determinado, y que el resto, deben usarse con el mismo género de la palabra a la que acompañen.

sábado, 15 de marzo de 2008

INCREÍBLE, PERO LAS MAYÚSCULAS TAMBIÉN SE ACENTÚAN

CORRE LA LEYENDA DE QUE CUANDO SE ESCRIBE CON MAYÚSCULAS NO HAY QUE ACENTUAR LAS PALABRAS, PERO NO ES ASÍ. ESCRIBAMOS COMO ESCRIBAMOS, LAS REGLAS DE ORTOGRAFÍA SON LAS MISMAS.

EN LA PÁGINA DE LA REAL ACADEMIA (http://www.rae.es/) PODÉIS ENCONTRAR UN ARTÍCULO SOBRE CUÁLES SON ESAS REGLAS, PERO SINTETIZANDO MUCHO, RECORDEMOS LAS QUE NOS ENSEÑARON EN EL COLE:



- AGUDAS: SE ACENTÚAN LAS QUE TERMINAN EN -N -S O VOCAL, COMO POR EJEMPLO: CAMIÓN, ESTÁS, COMIÓ.

- LLANAS: SE ACENTÚAN TODAS EXCEPTO LAS QUE TERMINAN EN -N, -S O VOCAL, COMO POR EJEMPLO: PERA, LÁPIZ, CRISIS.

- ESDRÚJULAS: SE ACENTÚAN TODAS, COMO POR EJEMPLO: PÁJARO, BÓVEDA, PÉNDULO.

miércoles, 12 de marzo de 2008

Alfonso X el sabio

Tal vez no hizo todo lo que se cree que hizo, tal vez no escribió todo lo que se cree que escribió, pero por una sola cosa, ya es importante su labor: contribuyó al nacimiento del castellano como lengua.
Alfonso X fue hijo de Fernando III, el que realmente empezó la normativización del castellano, y al que no se le recuerda por este tan importante hecho. Bajo su reinado se produjeron infinidad de hechos relevantes para la historia española, pero desde mi punto de vista, los más importantes fueron los lingüísticos.
Este hombre no solo fomentó la actividad literaria y cultural en su reinado, sino que también fue poeta, dejándonos unas valiosísimas cantigas muy importantes ya no sólo para la lengua, si no también para el desarrollo de literatura culta en lengua romance (en este caso en lengua gallega, ya que en aquellos tiempos, la prosa se escribía en castellano, pero la lírica culta siempre se escribía en gallego). Pero no sólo cultivó lo literario. Como rey, también se interesó por la justicia, la ciencia, la historia… A este monarca, se le atribuye el mérito de haber iniciado una revolución cultural que en ocasiones se ha calificado de renacimiento del Siglo XIII.
Y lo más importante: Alfonso X realizó también la primera reforma ortográfica del castellano, idioma que el reino adoptó como oficial en detrimento del latín. El dialecto castellano de los siglos X-XIII se encontraba en una situación de transición entre los finales del latín vulgar y los comienzos del protoromance hacia el castellano medieval (siglo XV). Por lo tanto, es muestra de varios procesos de cambios morfosintácticos y gramaticales que se reflejan en las obras de Alfonso X y las de otros escritores del siglo XIII.
Este rey fue el responsable de que hoy en día hablemos como hablamos, y de que el castellano sea una lengua tan importante en el mundo. Este rey me parece una figura fascinante, porque fue un rey, un rey de verdad: una persona inteligente interesada no sólo en hacer la guerra y conquistar los territorios, también se preocupó por la cultura, algo tan importante para el desarrollo de cualquier grupo social, que hoy en día, a veces, parece olvidada. Y por eso sigue presente en nuestros días, porque, aunque ya no seamos conscientes, cada vez que escribimos o pronunciamos una palabra, detrás de ella está la figura de Alfonso X.

martes, 12 de febrero de 2008

Pasión por tu lengua

Mi íntimo abrigo, lengua castellana,
recio romance de íberos y celtas,
mantén en mi la santísima gana,
de escudriñarte escondidas revueltas.

Guardas la historia, sagrada leyenda,
de las entrañas de un pueblo inmortal,
toma en escote, señora, la ofrenda
con que piadoso te acrezco el caudal.



31 de agosto, 1928

Miguel de Unamuno, Cancionero

domingo, 20 de enero de 2008

¿Sabías que...

Palabras como amateur, chef, hotel, carnet, debut, elite, menú, ordenador o peluche son galicismos, es decir, son palabras que hemos adoptado desde la lengua francesa?

Palabras como bar, beicon, blog, celebrity, fútbol, gay, gol, hobby, jazz, ketchup, líder, mail, pantis, parking, sándwich, snak, surf,, son anglicismos, es decir, son palabras que hemos adoptado desde la lengua inglesa?

Palabras como aceituna, ajedrez, albañil, alcalde, almohada, bellota, cero, guitarra, naranja, ojalá, zagal, son arabismos, es decir, palabras que hemos adoptado desde la lengua árabe?

Palabras como blanco, cuarzo, escanciar, espuela, guante, guerra, rico, rueca, yelmo, zeppelín, son germanismos, es decir, palabras que hemos adoptado desde la lengua alemana?

Palabras como atacar, capricho, coronel, escuadrón, esdrújulo, lira, novela, piloto, silva, soldado, soneto, novela, son italianismos, es decir, palabras que hemos adoptado desde la lengua italiana?

Palabras como carabela, caramelo, chubasco, mejillón, mermelada, ostra, son lusitanismos, es decir, palabras que hemos adoptado desde la lengua portuguesa?

Palabras como alioli, anís, butifarra, capicúa, entremés, forastero, paella, son catalanismos, es decir, palabras que hemos adoptado desde la lengua catalana?



El intercambio cultural entre hablantes de distintas lenguas, entre habitantes de distintos lugares… se ha venido haciendo desde hace muchos siglos. Cerrarse a otras culturas es dar muerte a la tuya propia. O, ¿acaso nuestra rica lengua española sería la misma sin esas y otras muchísimas palabras que no nacieron aquí?

miércoles, 16 de enero de 2008

Yo sé usar mi lengua... ¿y tú?

Sí, lo confieso, yo escribí "calló", del verbo caer; y también fui la que hasta hace poco escribía "revelde" y se quedaba tan alegre, o escribía "sobretodo". Y soy también una gran escritora de "extrangero".
Pero eso no me priva del derecho de animaros a ser como yo, no en cuanto a cometer faltas de ortografía, que sinceramente, nadie es perfecto, y a todos se nos escapa alguna, sino en cuanto al interés por el arte de la escritura.
Digo bien, el arte de la escritura. Sentíos privilegiados por saber escribir, ya que hasta no hace mucho, esta habilidad era digna sólo de unos pocos. Y, sobre todo (ya lo escribo siempre bien), aprended a escribir.
Tenemos en nuestras manos (nunca mejor dicho) un arma muy valiosa. Por un lado, valiosa en el sentido de útil y eficaz: la comunicación es impresncindible para la persuasión, y la persuasión es la victoria. Por otro, valiosa en el sentido de incalculable valor. El español o castellano, como vosotros prefiráis llamarlo, es una de las lenguas más ricas en cuanto a historia, a desarrollo y sobre todo a producción. Nuestra literatura es un pilar muy importante dentro de la literatura universal. Pero este será tema para otro artículo posterior, ya que ese encabezamiento puede dar pié a miles y miles de líneas.
En definitiva, lo que hoy inauguro es un pequeño espacio dentro de mi blog que pretende hacer homenaje a mi lengua materna, la lengua española. Desde aquí intentaré despertar en vosotros la curiosidad por ciertos aspectos de la lengua en general, ya sean propiamente lingüísticos, del ámbito de la literatura o de cualquier otra cosa. Intentaré mostraros por qué algo tan aburrido para unos puede ser fascinante para otros e intentaré, claro está, fascinaros.
Por cierto, se admiten comentarios con sugerencias en este campo.