jueves, 17 de abril de 2008
ÉL, LA
Sin dar más rodeos, ya que aquí podría empezar un largo tema, que sería el de la gramática universal que todos llevamos dentro (a ver si para otra ocasión) paso directamente a lo que hoy me interesa. El artículo.
El artículo es una partícula de la lengua que acompaña a los nombres y que nos suele ayudar a inferir o a expresar si aquello de lo que estamos hablando es o no conocido en la conversación. ¿Nunca os habéis parado a pensarlo? Cuando decimos el lápiz, sabemos perfectamente a qué lápiz nos estamos refiriendo, pero cuando decimos un lápiz, entonces hablamos de cualquiera. Pero esto tampoco es el asunto de hoy.
Lo que hoy quiero tratar es el problema que nos plantea aquella palabra de género femenino que empieza por a. ¿Qué artículo le ponemos delante?
La norma es: Cuando una palabra femenina comienza en a- tónica, se acompaña del artículo determinado “el”. El ejemplo que todos recordamos es el águila.
El problema viene cuando se extiende esta norma al uso del resto de artículos y llegamos a pronunciar cosas como “la reunión será en ese aula”.
A primera vista puede sonarnos bien. Y a veces lo decimos sin querer, nos sale como algo natural, pero no debemos olvidar que la norma sólo afecta al artículo determinado, y que el resto, deben usarse con el mismo género de la palabra a la que acompañen.
domingo, 13 de abril de 2008
Vuelvo.
Vuelvo a la rutina y a las costumbres últimamente adquiridas. Vuelvo al "cole". Vuelvo a mis lecturas, a mis juegos y a mis películas. Vuelvo a mi portal. Y vuelvo contigo. Vuelvo a cogerte con más ganas que nunca.
domingo, 30 de marzo de 2008
Preparativos para un viaje (inolvidable)
Me encanta viajar. Es en lo que invierto todo mi dinero. Y sí, digo invierto. Guardo dinero durante un año, o durante un período de tiempo cualquiera. Y luego lo gasto todo. Pero gano muchas otras cosas mucho más importantes y valiosas.
No es la mejor parte del viaje, pero los preparativos me encantan. Los días antes de nervios y ganas por poner rumbo al nuevo lugar. Las visistas a google para ver la temperatura, las guías de viaje con páginas marcadas en los sitios que no me puedo perder. La lista de lo que me tengo que llevar (siempre se me olvidan los cargadores, no sé como lo hago. Si no es el de las pilas, es el del móvil). La maleta.
Visitas por las casas de abuelas, tíos y demás familiares. Propinas.
Y la última noche en mi cama. ¡Cuánto me cuesta dormir cuando al día siguiente salgo de viaje! No puedo parar de pensar en todo lo que quiero hacer, todo lo que quiero ver, y las ganas que tengo de salir.
Ahora, todo está preparado. La ropa está separada para ser metida en el último momento en la maleta (así se arruga menos... aunque siempre sale arrugada). La comida en la nevera. La cámara y mi legión de pilas, listas. La mochila llena de artilugios de entretenimiento para las horas de viaje. Los cargadores.
Próxima parada: Grecia.
lunes, 24 de marzo de 2008
Cuando el cine era un arte
Y con ello ha vuelto también la pasión por el cine. Cada cierto tiempo me desencanta la cantidad de películas que llena las salas y que ya poco (o más bien nada) tienen que ver con el cine, con el séptimo arte. Y, por alguna extraña razón, las sorpresas siempre me las llevo en casa.
Cuando abro mi carpeta de películas y me decido (últimamente me cuesta mucho sacar ganas para ver una película... también son épocas) por una de las que me he bajado (que suelen ser, en su mayoría, películas que pasaron por la gran pantalla hace mucho tiempo), en la mayoría de los casos me veo un peliculón. Siempre hay alguna que se cuela, o alguna que me bajo con el único fin del entretenimiento rápido, pero mi instinto suele acertar y suele elegirme películas fantásticas. Películas que son arte.
Y cuando hablamos de arte y de cine qué mejor que El gabinete del doctor Caligari.
miércoles, 19 de marzo de 2008
Son aquellas pequeñas cosas...
Las que me ayudan a pasar los días sin ti.
Las que me animan a seguir queriéndote.
Las que hacen tan interesante quererte.
Las que me hacen ser feliz.
Cada día que paso sin ti es una prueba de lo que siento. Y cada vez son más duras y cuesta más superarlas. Pero en cada meta me espera un premio mejor, porque cada vez me doy más cuenta de lo mucho que te quiero.
sábado, 15 de marzo de 2008
INCREÍBLE, PERO LAS MAYÚSCULAS TAMBIÉN SE ACENTÚAN
EN LA PÁGINA DE LA REAL ACADEMIA (http://www.rae.es/) PODÉIS ENCONTRAR UN ARTÍCULO SOBRE CUÁLES SON ESAS REGLAS, PERO SINTETIZANDO MUCHO, RECORDEMOS LAS QUE NOS ENSEÑARON EN EL COLE:
- AGUDAS: SE ACENTÚAN LAS QUE TERMINAN EN -N -S O VOCAL, COMO POR EJEMPLO: CAMIÓN, ESTÁS, COMIÓ.
- LLANAS: SE ACENTÚAN TODAS EXCEPTO LAS QUE TERMINAN EN -N, -S O VOCAL, COMO POR EJEMPLO: PERA, LÁPIZ, CRISIS.
- ESDRÚJULAS: SE ACENTÚAN TODAS, COMO POR EJEMPLO: PÁJARO, BÓVEDA, PÉNDULO.
miércoles, 12 de marzo de 2008
Alfonso X el sabio
Alfonso X fue hijo de Fernando III, el que realmente empezó la normativización del castellano, y al que no se le recuerda por este tan importante hecho. Bajo su reinado se produjeron infinidad de hechos relevantes para la historia española, pero desde mi punto de vista, los más importantes fueron los lingüísticos.
Este hombre no solo fomentó la actividad literaria y cultural en su reinado, sino que también fue poeta, dejándonos unas valiosísimas cantigas muy importantes ya no sólo para la lengua, si no también para el desarrollo de literatura culta en lengua romance (en este caso en lengua gallega, ya que en aquellos tiempos, la prosa se escribía en castellano, pero la lírica culta siempre se escribía en gallego). Pero no sólo cultivó lo literario. Como rey, también se interesó por la justicia, la ciencia, la historia… A este monarca, se le atribuye el mérito de haber iniciado una revolución cultural que en ocasiones se ha calificado de renacimiento del Siglo XIII.
Y lo más importante: Alfonso X realizó también la primera reforma ortográfica del castellano, idioma que el reino adoptó como oficial en detrimento del latín. El dialecto castellano de los siglos X-XIII se encontraba en una situación de transición entre los finales del latín vulgar y los comienzos del protoromance hacia el castellano medieval (siglo XV). Por lo tanto, es muestra de varios procesos de cambios morfosintácticos y gramaticales que se reflejan en las obras de Alfonso X y las de otros escritores del siglo XIII.
Este rey fue el responsable de que hoy en día hablemos como hablamos, y de que el castellano sea una lengua tan importante en el mundo. Este rey me parece una figura fascinante, porque fue un rey, un rey de verdad: una persona inteligente interesada no sólo en hacer la guerra y conquistar los territorios, también se preocupó por la cultura, algo tan importante para el desarrollo de cualquier grupo social, que hoy en día, a veces, parece olvidada. Y por eso sigue presente en nuestros días, porque, aunque ya no seamos conscientes, cada vez que escribimos o pronunciamos una palabra, detrás de ella está la figura de Alfonso X.